Actualmente las personas buscan diferentes métodos para bajar de peso, ya que la obesidad es un problema mundial con tasa creciente en los últimos años. No sólo se debe al aumento del valor calórico total en la ingesta diaria, sino a la disminución de la actividad física y a un estilo de vida cada vez más sedentario. Una manera efectiva para bajar de peso es con el balón intragástrico, es un dispositivo diseñado para facilitar la pérdida de peso en pacientes con obesidad. Es una esfera de material suave (Silicona) que se coloca dentro del estómago bajo control endoscópico. Una vez colocado, se rellena con agua y se deja flotando libremente adentro del estómago. El balón por sí solo no produce una pérdida de peso: hay que seguir controles por el médico especialista que indicará y supervisará la dieta, la que podrá seguirse sin dificultad, al no existir la sensación de hambre, ni la aparición de la ansiedad y demás efectos indeseables que normalmente se asocian al seguimiento de dietas para bajar de peso. El Balón Intragástrico está indicado para uso temporal, en terapias de pérdida de peso (bajar de peso) para pacientes cuya obesidad conlleva riesgos significativos para la salud y que no han conseguido mantener una pérdida de peso con un programa de control de peso supervisado. Después de bajar de peso se debe seguir un mantenimiento del peso, para lograr esto se sugieren las siguientes pautas básicas: • Consuma una dieta bien balanceada y saludable • Balancee la actividad física con dieta para mantener el peso deseado. El ejercicio aeróbico ayuda a incrementar el tejido muscular y a quemar calorías. • Ajuste gradualmente los hábitos alimentarios para fomentar un cambio permanente en el estilo de vida. Es posible que se necesite asesoría y modificación del comportamiento para cambiar la dieta. • Evite el alcohol o beba con moderación. Al bajar de peso debe saber cual es su peso saludable, la fórmula para calcular el IMC es: masa corporal ('peso') dividida entre el cuadrado de la estatura. IMC de 18,5-24,9 se considera un peso saludable. IMC de 25,0-29,9 se considera sobrepeso. IMC de 30,0-39,9 se considera obesidad. IMC de 40,0 o más se considera obesidad severa u obesidad mórbida).